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Voy a lanzar mis
últimas ondanadas, gotas, alientos
fuerzas, mis voces más íntimas,
sin saber a quien van dirigidas,
sabed que temo morir y entonces
se abre un armario vacío.
Mientras tanto, pensé enviar algo improvisado,
como el ser que soy.
La relación con el aire, con los seres que lo habitan
e n consonancia con los golpes del hierro
en la carne, en los sentidos.
Monstruosas siluetas al cerrar los párpados,
canas que sujeto entre los labios.
Quizá otro día
termine el mundo que he comenzado.
(Licantropi) |